¿La IA destruye empleo de ingeniería? Los datos dicen lo contrario. En este episodio, Jorge y Antonio desmontan el miedo con economía del siglo XIX y lo rematan con una historia de medicina personalizada que parece ciencia ficción.
La paradoja de Jevons y el nuevo ingeniero de producto
Contra el pánico inicial, la demanda de ingenieros de software está en máximos. La explicación es la paradoja de Jevons: cuando una tecnología abarata un recurso — en este caso, producir software — su consumo total se dispara. Hay más software por construir que nunca; lo que cambia es dónde está el valor. Ya no es “picar código”, sino el diseño de sistemas y la ingeniería de producto. Tanto, que los propios diseñadores están saltando a la programación para entregar soluciones completas.
Cloudflare contra WordPress
Semana movida en el mundo CMS: Cloudflare lanzó su gestor de contenidos presentándolo como el sucesor espiritual de WordPress, con respuesta tensa de Matt Mullenweg incluida. Más allá de la polémica, el dato relevante es la velocidad: equipos minúsculos replican en meses, gracias a la IA, arquitecturas que costaron décadas. En la misma línea, un port a Python de Claude Code alcanzó 50.000 estrellas en GitHub en tiempo récord tras una filtración — el código viaja más rápido que nunca, con o sin permiso.
El fin de la barra libre de tokens
Las suscripciones “ilimitadas” de IA están limitando su uso, y el episodio explica por qué: las empresas subvencionaban el consumo para ganar usuarios, y la fiesta se acaba. También se desgrana la diferencia de precios entre modelos cerrados y open source, con un matiz importante: el coste de la API no paga solo electricidad — financia a ingenieros de élite y el desarrollo de la siguiente generación de modelos.
Una vacuna personalizada con ChatGPT y AlphaFold
La historia más asombrosa del episodio llega de Sídney: un hombre usó ChatGPT y AlphaFold para diseñar una vacuna de ARN mensajero personalizada y salvar a su perro de un cáncer terminal. Más allá de la anécdota, el hito demuestra que la IA está democratizando investigación científica de primer nivel: lo que antes requería un laboratorio farmacéutico hoy empieza a estar al alcance de una persona decidida.
Longevidad y la velocidad de escape
El cierre mira lejos: fabricación de medicamentos en gravedad cero, la posibilidad de revertir enfermedades degenerativas en la próxima década y el concepto de velocidad de escape del envejecimiento — el punto en el que la medicina añade más de un año de vida por cada año que pasa. Suena a futuro, pero las piezas ya están sobre la mesa.
Si solo te llevas una idea: el software barato no mata al ingeniero — lo multiplica. Nos vemos la próxima semana en Tokenizados.